El clima, teniendo como máximos exponentes del mismo a la temperatura, media, máxima y mínima, y a la pluviosidad, condiciona no solamente los trabajos al aire libre, sino que determina el ritmo biológico de las plantas.  Ello implica que, con la llegada del invierno, las temperaturas bajan, se incrementan la posibilidad de heladas nocturnas, las plantas paran o ralentizan su crecimiento, y el uso de los espacios, en gran medida comunes, exteriores se minimiza, lo que a su vez facilita actuar sobre éstos para mejorarlos estética y funcionalmente con menores molestias al usuario, que a partir de la primavera cada vez disfrutará más de ellos.

Todo ajardinamiento debe tener un plan de actuación y mantenimiento asociado, en el que las acciones se ajusten a un calendario previamente establecido que permita su óptimo estado durante todo el año a la vez que sea compatible con su funcionalidad.

En este sentido, siempre recomendamos consultar con empresas especializadas y profesionales del sector como las que pueden encontrarse en el directorio de SOLUCIONAF para ajustar este calendario a las características específicas del jardín, su uso, las especies que en él se encuentren, o las peculiaridades de la climatología donde se ubique, pues ésta no es la misma en Madrid capital, en un municipio de la sierra madrileña o en el sur de la Comunidad por ejemplo.

No obstante, en general, pueden planificarse una serie de actuaciones de mantenimiento que recordamos a continuación, si bien las condiciones climatológicas del momento podrán condicionar o recomendar el momento exacto en el que éstas deben ejecutarse. Así, durante el invierno, y en todo caso previo al inicio de las temperaturas benignas que dan comienzo a la primavera, pueden realizarse:

  • Limpieza de residuos: Acción que puede ejecutarse durante todo el año.
  • Sembrado y resembrado del césped: Febrero y marzo, previo a la primavera, es un buen momento para iniciar la recuperación de estos terrenos.
  • Plantación de árboles y arbustos: Durante el invierno, en el que la savia está parada, es una época adecuada para esta actuación.
  • Abonado: Antes de que dé comienzo la primavera, y cuando los suelos no están tan helados, es un periodo adecuado para ello.
  • Poda: Los meses más fríos, enero y febrero, constiuyen momentos adecuados para minimizar la afección sobre las plantas.
  • Tratamiento de plagas y enfermedades: En ocasiones no se puede elegir el momento para actuar contra las plagas, pero la época invernal, cuando el uso del jardín puede limitarse más fácilmente, puede ser un momento idóneo.
  • Otras actuaciones: Mejorar o arreglar la red de riego, poner protecciones a las plantas, … son acciones que deben ir igualmente realizándose durante el invierno para que el jardín esté en óptimas condiciones para cuando llegue la primavera y el verano.

Deja un comentario

Solicita Presupuesto